domingo, 22 de marzo de 2015

Un Estatuto del Pueblo


Hace veinte años Melilla y Ceuta lograron su autonomía. En otras partes de nuestro territorio la consecución de los respectivos Estatutos fue fruto del cambio del modelo centralista francés que teniamos en España por el de un Estado autonómico. La mecánica del proceso político llevaba a que concedido a vascos, catalanes, y gallegos y aceptado aunque no mirado con unanimidad a andaluces, ya vendrian el resto de regiones a alcanzarlo. Esta situación es el ejemplo mas claro que la Constitución de 1.978 es asimétrica. El catedrático y ex ministro Manuel Clavero Arévalo fue, sin duda, quien consiguió que se introdujera en la Ley de Leyes la posibilidad que las autonomías llegaran a ser tan plenas como las denominadas, y no tan correctamente, históricas. Su frase Café para todos en la que reclamaba igualdad de trato para Andalucía marcó un hito y un testigo acogido y reclamado por todas las demás. Pero el camino de Ceuta y Melilla fue tortuoso, lleno de exclusiones como primero hicieron los socialistas al denegar la entrada en la Comunidad andaluza por el simple hecho que la inclusión de ambas les hacía perder la mayoría, pese a una opinión tradicional y de tanto peso como la de Blas Infante, el cual siempre habló de una Andalucía peninsular y de otra africana. Y después, de nuevo el PSOE, que gracias a su rodillo y a su negativa a aceptar lo que la Constitución consagraba frenó de manera insistente el legitimo derecho de las dos Ciudades del Estrecho a alcanzar un Estatuto. Melilla y Ceuta vivieron en la mas absoluta soledad su paso por el desierto estatutario mientras la amenaza reivindicativa marroquí arreciaba pero con el único apoyo parlamentario del Partido Popular, que se convirtió en la voz de unos ciudadanos que solo reclamaban ser iguales en derechos y en deberes a los del resto de España. La labor ingente y aún no reconocida en toda su extensión de los parlamentarios melillenses, Carlos Benet, Jose Luís Sánchez Usero, Jorge Hernández Mollar y Jose Luís Poza, canalizaron las reivindicaciones tanto en el Congreso como en el Senado para que dejásemos de ser españoles de segunda. Desde aquel 13 de Marzo de 1.995, siempre existirá un antes y un después, ya que no solo se cumplia un viejo sueño sino que se hacía justicia. Los melillenses supimos que sin esfuerzo era imposible doblegar a quienes nos negaban el pan y la sal pero sobre todo aprendimos desde la unidad tambien con los ceutíes a ser unos más en el nuevo mapa. La situación para la Moncloa se volvió insostenible mas aún con un artículo como el 14 de la Constitución y con la Disposición Transitoria Quinta de ese mismo texto legal.El dialogo con la oposición para desbloquear la situación autonomica de Ceuta y Melilla que llevó a cabo el ministro socialista, Jerónimo Saavedra, fue decisiva, sin duda desde su formación jurídica y por su origen, canario, que le hizo mas sensible a la insularidad que nosotros como ellos siempre hemos padecido. Es hora de reconocer que si los pueblos ceutíes y melillenses no se hubiesen movilizado como hicieron tanto en sus respectivas ciudades como en la histórica marcha a Madrid, no tendriamos Estatutos. A aquellos ciudadanos anónimos mi merecido homenaje porque en aquellos intensos años viví en las Cortes Generales y en la calles de Madrid los gritos sonoros o silenciosos de todos para ser iguales
Ángel Gil

domingo, 22 de febrero de 2015

Honradez

Se persigue, se anhela, todos quieren serlo pero pocos pueden parecerlo. Es una rectitud en el ánimo, una forma de integridad que procede en todo lo que se actúa con el respeto de las normas correctas y adecuadas de toda sociedad que nacen del Derecho Natural. La honradez es una cualidad que conlleva sinceridad por tanto no se oculta, en ella no cabe la falsedad y si, en cambio, lo justo tanto en la manera de obrar y de pensar. Es actuar en armonía el cuerpo, la mente y los actos. Salvador de Madariaga decía que la honradez nombra la buena conducta de cintura para arriba y Shakespeare afirmaba que ser honrado, tal y como anda el mundo, equivale a ser escogido entre diez mil. Debemos entonces decir que se vende cara y que quien la posee goza de felicidad en si mismo. ¿Como lo inmaterial nos puede hacer felices? , la respuesta la encontramos en los valores que nunca nos deben faltar. Alguien tambien exhortó a ser modestos en la juventud para ser honrados en la vejez, sin duda porque la gran mayoria de las virtudes humanas se encuentran en nuestra propia naturaleza que debe ser formada y educada en casa y tener sin duda un modelo donde mirarnos. Entonces podremos fomentar la ética personal, laboral y académica en todo aquello donde actuemos. La honradez es conservar lo nuestro y custodiar lo ajeno, pudiendo reintegrarlo sin menoscabo de su forma, cantidad y calidad, es además esforzarse por conseguir con el trabajo los bienes que se necesitan para vivir. A la honradez se la llama lealtad y no a decir lo que el otro quiere escuchar a sabiendas de su falta de veracidad pero con la sola intención de aumentar el ego de aquel a quien hablamos o de vendernos a cualquier precio. Todo acto de honradez genera tranquilidad interior, confianza y seguridad en si mismo, autoridad y plena disponibilidad para aquellos logros que nos hemos propuesto y por los que luchamos día a día. Para Francisco de Quevedo, aquel hombre que pierde la honra por el negocio, pierde el negocio y la honra. No estamos ante algo de otro tiempo que pueda ser tachado de haber caido en desuso, al contrario es una buena tarjeta de presentación en sociedad que se aleja de la picaresca de la que tanto se ha escrito en nuestro Siglo de Oro. La honradez, según la Real Academia Española de la Lengua, hace referencia a aquel que es decente, decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo, probo, recto u honrado. No piense querido lector o lectora que hemos escogido un diccionario no actualizado o que es casi imposible encontrar a alguien que cumpla los requisitos que nos dice la RAE. En la antitesis de la honradez encontramos la avaricia y ya saben que forman parte de uno de los siete pecados capitales, es basar nuestra existencia en acaparar bienes vengan de donde vengan. El poseer principios constituye otra forma de honradez y una auténtica filosofía de vida, pero estos deben ser defendidos con el respeto a los demás y sin menospreciar a nadie. En el lado opuesto encontramos el oportunismo, el dejarse llevar por los tiempos sin criterios ni moral. George Washington decía...“Espero tener siempre suficiente firmeza y virtud para conservar lo que considero que es el mas envidiable de todos los títulos: el carácter de hombre honrado”
Ángel Gil

lunes, 16 de febrero de 2015

Saruel y el legado hebreo



“La ceremonia se celebraba en una casa del barrio el Escudo. Era lo mas moderno a la sazón de la ciudad. Las tres largas manzanas de casas, hechas con sujeción al mismo patrón, tenían dedicados todos los locales de planta baja a almacenes o tiendas. Como tambien estaba allí el mercado y la serie de casitas adosadas a la muralla, destinadas a comercios y cafetines, tenía aspecto de alcaicería. Toda la actividad mercantil de la ciudad estaba concentrada en aquel sitio. La mayor parte de los establecimientos eran de israelitas, que abarcaban casi en su totalidad el comercio de artículos alimenticios, harinas, sémola, tes, azúcares, especies”. Así describía Francisco Carcaño el Mantelete en “La hija de Marte”. El pasado miércoles, la Asociación “Mem Guímel” y dentro de los actos conmemorativos de los ciento cincuenta años de presencia judía en Melilla organizó una nueva conferencia que bajo el título “Bases para el nacimiento de una Ciudad: algunos de sus promotores” fue impartida por el profesor Fernando Saruel, el cual fue acompañando sus palabras con imagenes de la Melilla de principios del Siglo XX. La primera parte de la ponencia se centró en la llegada de familias hebreas, aproximadamente unas trescientas personas, que habían huido de las persecuciones en Marruecos como consecuencia de la rebelión del Roghi y que se asientan en el Barrio Hebreo. Pero fue en la zona del Llano y a partir de 1.904 cuando gracias al modélico trazado planeado por los ingenieros militares y muy especialmente por José de la Gándara que tiene la idea de conectar todos los barrios cuando podemos hablar de una verdadera planificación urbana donde la burguesía melillense, especialmente la judía, adquiere un protagonismo para construir una nueva Ciudad. Es por eso que al triángulo de oro, Plaza de España, General Marina y Avenida, se empieza a conocer como la pequeña Sión, aunque para el investigador Fernando Saruel no le gusta esa denominación al resultarle peyorativo.  La segunda parte de su disertación tuvo como protagonistas a tres prohombres de la historia melillense, Melul, Benarroch y Salama. Al comerciante David Melul se le pidió que derribase su casa de planta baja y principal, ubicada en el número uno de la Avenida, para seguir con el ejemplo del edificio del número dos de Manuel Rivera que luego se llamó Metropol, al objeto que la monumentalidad fuese la nota predominante a ambos lados de la calle principal que mira a una Plaza de España como elemento integrador. El historiador Fernando Saruel definió a Yamin Benarroch  como comerciante, filántropo y religioso, e insistió en reivindicar su figura no solo por ser vocal civil en la Junta Municipal de 1.927, sino por la labor social que hizo en nuestra Ciudad y por construir la Sinagoga que lleva su nombre. En cuanto a Samuel Salama, se refirió Saruel en su charla no unicamente en su actividad comercial sino al dejarnos su casa como referente de formas clásicas en la Plaza de las Culturas que fue la sede del Ayuntamiento hasta que se construyó el actual. Saruel ha querido, desde sus conocimientos históricos reivindicar la decisiva aportación judía para la Melilla que conocemos. La Asociación Mem Guímel se ha convertido en un importante referente cultural melillense gracias a su constante difusión de lo sefardí. Moderjay Guahnich, su presidente, representa a ese hombre con inquietudes que se ha propuesto, junto a su equipo, difundir historia, costumbres y personajes de la Comunidad hebrea como un legado de todos y para todos
Ángel Gil

domingo, 8 de febrero de 2015

La cita del Sr. García


Buenos dias, ayer hice una reserva... a nombre de Diego García, sí, un momento lo compruebo, efectivamente, aquí tiene su tarjeta, es la habitación trescientos veinticinco, bienvenido. Según una encuesta de ámbito mundial realizada por un portal de busquedas de alojamiento, el treinta por ciento de los españoles que se ha hospedado alguna vez en un hotel ha realizado la reserva de última hora para tener un encuentro romantico. Pero otro dato del estudio revela que uno de cada diez españoles ha utilizado un alias a la hora de reservar una habitación con el fín de pasar desapercibido. Los apellidos mas comunes para permanecer en el anonimato y por este orden son: García, Martínez, González, Pérez y López. Aunque quieren buscar la explicación a todo esto en Hollywood y en la industria del cine, con los seudonimos de Brad y Angelina que usados en establecimientos hosteleros pasan a ser Bryce y Jasmine Pilaf, lo cierto es que siempre existieron capas y embozados, inclusas donde ocultar las llamadas verguenzas, duelos a primera o segunda sangre, palacios que escalar y balcones o armarios donde resguardarse u ocultar una personalidad. Todo esto forma parte de una literatura ya desde la Edad Media que basaba el éxito de las conquistas en el arte de la seducción o en sumar nombres de mujeres como trofeos de caza, de una larga lista de desdichadas que caian engañadas o que se volvian locamente enamoradas, mientras los maridos guerreaban o sufrian el abandono de hombres que las superaban con creces en edad y con los que se casaban por exclusivo interes económico o social. Podiamos pensar en Madame Bovary o ya en La Regenta de Clarín donde se refleja la rebelión del individuo frente a unos cánones rigidamente establecidos. Pero a vueltas con esta encuesta, el veintidos por ciento de los españoles han reconocido que estaban con alguien con quien no debia estar, mientras que el treinta y seis por ciento afirma haber usado un alias simplemente para divertirse y el diecinueve por ciento explica que alguna vez ha tenido que utilizar un sobrenombre porque su apellido implica cierta dificultad de comprensión y escritura. Las nuevas tecnologías han dado la vuelta a los papeles, superan en aventuras y con creces a las marcas de carmin o a ese perfume que delata o incluso a ese olor a leña de otro hogar que cantaban Mocedades. Lo virtual puede convertirse en ese amplio punto de encuentro que por falta de tiempo o de iniciativa del solicitante en una sociedad individualista e impar ha desplazado a la exclusividad que hasta hace nada tenía el salir de copas y entrar en aquellos amores de barra que en los noventa describieran en forma de canción, Marta y Marilia, Ella baila sola, donde era y sigue siendo la mujer la que decide, la que pone fin a la historia cuando sale el sol, que calcula no acercarse demasiado y que hasta las cinco sabe utilizar pero que no hace falta que vuelva a ver a quien se cree conquistador por naturaleza. El Don Juan hace décadas que tambien es mujer y sabe moverse con escurridiza facilidad, jugando a seducir y llenando ese espacio de tiempo, atención y cariño que le falta. La igualdad tambien llegó a esto o piense que puede estar donde siempre estuvo en cuanto a tener una última palabra aunque algunos no quieran darse cuenta de ello, al final lo mejor es haberlo vivido, compartir un dialogo y ese momento
Ángel Gil

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Encuestas

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), con la encuesta de esta semana, ha abierto la herida y hemos podido comprobar la magnitud de la enfermedad que padecemos. La radiografía de España se sitúa entre la inacción frente al problema independentista y la corrupción que, cueste lo que cueste y caiga quien caiga, hay que sajar. La ganancia como consecuencia del rio revuelto que han creado no es culpa de los pescadores, estos se aprovechan de la pasividad generalizada y obtienen su lucro que ira aumentando mientras no se apliquen medidas de choque. Pero parece que hay miedo o mejor aún alguien cree que la mesura es sinonimo de ser hombres de Estado y que los complejos, ante cualquier tema, supone un equilibrio y una modernidad felizmente lograda. El vuelco electoral a la encuesta del CIS se hace limpiando a fondo, remodelando el Gobierno prescindiendo de ministros quemados, afrontando los graves problemas y no añorando la Transición porque aquello ya paso y la gran mayoria de los españoles ni la vivimos conscientemente o no habian ni nacido. La catarsis que ya se hacia necesaria, hace algun tiempo, ahora es imprescindible, y en ella entra el limite a los mandatos para que no se hagan vitalicios además de la regularización de primarias en todos los partidos para cargos internos y candidatos a cargos públicos por salud ciudadana. Aquellos que crean que se debe acudir a las urnas movidos por un hartazgo, que cada día aumenta, para echarse en brazos de antisistemas, solo lograran empeorar la situación hasta poder llegar al precipicio. Este  no es el camino que merece una nación con tanta historia y cultura, con tanta diversidad para que al final nos intenten colocar la uniformidad de guayabera y la politica del cha cha cha. Para que una sociedad funcione, crezca por encima de lo estimado haciendo progresar a todos, la carga impositiva debe bajar siempre y no en periodo electoral, y la mastodontica administración debe adelgazar en base a un recorte drastico de los excesivos gastos que ocasiona entre los que se incluyen tantos sueldos. El viernes en un famoso programa de televisión se escenificaba lo que hemos vivido en solo una semana bajo el sonoro título de cabaret español y las letras eran literalmente para llorar ante lo que hemos sido capaces de no hacer para que la realidad apeste. Como ya nos ocurrió hace veinte años cuando vivimos peligrosamente empozoñados en los escandalos economicos públicos entre Rubios, Guerras y Roldanes, pero entonces salimos por la alternativa que representaba Jose Maria Aznar. Mañana lunes conoceremos otra “encuesta” sobre lo vivido en la Cataluña de Arturo y no me refiero a la ilegalidad del golpe de Mas sino mas bien al daño moral para España. En cambio, un Berlín por fín unido puso fín al muro hace veinticinco años tal día como hoy. La cara y la cruz. La politica como la hemos entendido hasta ahora ha quedado caduca y muchos de los que estan en ella tambien, estan por llegar los mejores, los mas preparados, aquellos que tienen una vida profesional y que no se peguen a lo publico para sacar. El ciudadano, que siempre va en vanguardia, es consciente y lo reclama. Pero como siempre la mejor encuesta es aquella que sale de las urnas, a esperarla, por el bien suyo
Ángel  Gil

domingo, 19 de octubre de 2014

Estabas desde siempre

Fuiste ese mar que llenó la meseta en una tarde de Julio. Que hizo oler a sal la Gran Vía cuando aún el sol no acababa de caer por Siete Picos, mientras las luces de neón comenzaban a brillar y las tiendas se llenaban. Aguardaba en la marquesina frente a la Casa del Libro y no llegaba el 1 desde Princesa, pero eso ya daba igual, mejor así no volvía a casa tan temprano y aún podía respirar ese aire de Ciudad, ver como se ponen en verde los semáforos e imaginarte cruzando Cibeles. En este instante me venían las canciones que desde la pecera pinchaba Patricia, a Luis Miguel por debajo de la mesa o a David de Maria, precisamente ahora. Te necesitaba para que juntos nos fuésemos a callejear por Santa Ana y terminásemos en un garito de La Latina cuando la madrugada dice adiós. A la mañana siguiente supe que algo pasaba, no era muy normal que el primer pensamiento fueras tú, entonces miré ese cuadro de Morillas que tenía en mi dormitorio que representaba el espigón del Club y volvía a sentirte asomada al muelle o casi en la orilla de aquellos veranos de nuestras vidas. Mientras desayunaba veía las noticias y tocaba el móvil esperando una llamada o deseando hacerla, me hacia mil preguntas, era oportuna, demostraría impaciencia, o ella sentirá lo mismo. Como si de una película se tratase volví a los polvos de tiza, a ver físicamente tu uniforme, o a aquellos momentos  en clase cuando te echaba una mano al sacarte a la pizarra mientras me escondía detrás de Carlos. También aquel instante único de noches en la terraza esperando que la luz de tu cuarto se encendiese y abrieses tu balcón y en la lejanía mirarte. Ana y Susana fueron, en los años de Facultad, a quienes les hablaba de ti e incluso sin conocerte parecían intuirte, por eso cuando te vieron no fuiste esa extraña a la que presentas en una cena y no volverás a ver jamas. Insistentemente pedía que corriese el tiempo que llegase el momento para hablar sin horas. Cuando eso ocurrió las gaviotas se posaron en el mar y la tarde parecía eterna tanto que no deseábamos que aquello terminase. Habíamos guardado por miedo o timidez sentimientos pero solo bastaba con una mirada o esas manos entrelazadas para en silencio decir lo que las palabras callaban. El tiempo puso todo en su sitio nos daba la oportunidad que un falso orgullo nos hurto en aquella tarde de Agosto. Regresé a la que en años fue mi hogar, a correr escalera abajo para llegar a tiempo al trabajo desde un vagón de Metro colapsado en horas punta, a hacer la compra en la galería, a la tienda de la cafetería para comprar la prensa, al Retiro de la Feria del Libro o al Apóstol en mañanas de Domingo y cuando me puse de nuevo ante un micrófono, Patricia comprendió, me comía las ondas, lo hacía todo con ese brillo que tu me devolviste. Recobró mas sentido aquella foto tuya con quienes me dieron su amor y me enseñaron a caminar por esta vida. Me subí a una silla para buscar en lo alto de mi biblioteca las cartas guardadas de años, estaban ordenadas por fechas y volví a leerlas aunque muchas de ellas las sabía de memoria, entonces me eche la culpa del tiempo perdido, del silencio injusto o de no querer ver lo que era evidente. Ahora se que estabas desde siempre. 
Ángel Gil

domingo, 12 de octubre de 2014

Desinformación por Ébola


España se ha convertido en un inmenso hospital donde minuto a minuto nos dan el parte médico de Teresa Romero mientras, como en el futbol, todos creen ser entrenadores y aquí, médicos. Estamos viviendo unos días de miedos, confusiones que desemboca en la especulación, sencillamente porque no se ofrece la información que una sociedad del Siglo XXI reclama y esto lleva a que se esten dando casos de psicosis colectiva. En Madrid sanitarios pidan la baja por ansiedad, se anulan consultas, el perro excalibur moviliza a personas en la calle, hay taxistas que rechazan a viajeros de raza negra, y el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, intenta sacar rédito de la enfermedad comparandolo con el Prestige o con la matanza del 11 de Marzo de 2.004. Hemos pasado de la alarma sanitaria a una crisis política donde todos andamos atados a radios, televisiones, periodicos y medios digitales, queriendo saber ante la lentitud en la toma de decisiones. No se puede seguir viviendo en una nación donde no se actua por el que diran, donde se sale a destiempo y sobre todo quien debe coger las riendas las deja a un segundo. En esta hora por la que estamos pasando deberiamos plantearnos si no es mas conveniente que la sanidad vuelva a ser competencia exclusiva del Estado. Que desde todas partes se solicite calma para evitar el rio revuelto en el que estamos inmersos no quita para que se actue con firmeza, con una única voz y se debata en el Congreso de los Diputados la situación y las medidas que conjuntamente deben aprobar los grupos parlamentarios. No debemos contemplar politicas de avestruz pero tampoco demagogias, los partidos deben estar a la altura de las circunstancias en unos momentos muy parecidos a los acaecidos cuando el SIDA irrumpió globalmente. Estamos viendo como algunos tratan de alimentar un falso debate sobre si debimos o no repatriar a los médicos misioneros, Miguel Pajares y Manuel Garcia Viejo, ya contagiados por Ébola. Aquí el Gobierno acertó porque no debiamos dejar tirados en sus últimos momentos a quienes fueron capaces de sacrificar sus vidas por su entrega a los demás. Al Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodriguez, no hay que echarle todas las culpas en sus declaraciones que han sido calificadas de desafortunadas por parte del presidente madrileño. Limpiar es sano en democracia pero el silencio mata e inventa lo que no existe. África lleva ya años lanzando un SOS al resto del mundo, por muchas razones y no solo sanitarias. A toda la comunidad internacional incumbe aplicar soluciones ante los dramas que sufre la población de este continente azotadao por hambrunas, por el poder despotico de sus gobernantes, por guerras tribales y el emergente terrorismo yihadista, así como por epidemias que causan miles de muertos. Si en occidente hay dinero para tantas cosas innecesarias que los gobiernos actuen ante la alerta africana. En España estamos ante un claro caso de error en la comunicación en situaciones de crisis, se han dejado pasar cinco días claves y vemos el resultado, una opinión pública que siente miedo ante el avance del Ébola. Solo los profesionales en comunicación hubieran sido capaces de gestionar la crisis por el contagio de Teresa Romero, a la que deseamos que su sistema inmunologico sea capaz de combatir el virus que se ha alojado en su cuerpo
Ángel Gil