domingo, 21 de enero de 2018

Carta a un psicologo


En la sala de espera aguarda una familia que está rota, dividida en dos, la madre, por una parte; y un padre que utiliza a sus hijos. Estos son adolescentes,  manipulables y a los que con regalos, es más fácil unirlos a su causa. Ivana añade a su divorcio, el ser inmigrante y tener a padres y hermanos en América. La vida la ha hecho fuerte, desde tan lejos tuvo que emprender viaje por un futuro mejor. Eran los años del efecto llamada, tanto que a la zona donde se fue a vivir le llamaban el pequeño Caribe. Ahora necesita esa ayuda no solo por ella sino fundamentalmente por unos hijos a los que teme perder o que sean destruidos como personas por un progenitor que lleva a cabo la alienación parental. La opinión que tiene de su ex marido se la reserva para ella y jamás dirá nada negativo de él a los pequeños. Han sido muchas noches en vela, asomada al balcón de su casa para recibir el aire del sur, o tantas tardes tomando cafés con amigas y buscando esa palabra de apoyo o tratando de ver la luz. Pero quien tomó la iniciativa facultativa fue Ivana, aunque todos los miembros de la unidad familiar necesitan más que nunca un tratamiento. ¿Por qué nos resistimos a asumir que estamos mal y que precisamos ayuda psíquica?. Aun esta sociedad, sigue pensando, erróneamente, que ir a estos profesionales es estar loco. El psicólogo es un hombre de mediana edad, de pelo canoso, con una sonrisa abierta, limpia y que desde que empezó a tratar a Ivana, generó en ella la confianza necesaria para abrirse y contarle su problema. El primero en pasar fue Gonzalo, el ex marido. Las risas ficticias que mantenía con sus hijos mientras esperaban fuera, se tornan en seriedad cortante cuando es llamado a consulta. Mientras habla el psicólogo él se mantiene sentado de brazos cruzados con la cabeza algo inclinada hacia abajo y la silla distante de la mesa. La desconfianza se aprecia en su mirada y es parco en respuestas. El profesional no necesita mucho tiempo para advertir el caso que tiene por delante. Llama a los menores, estos se muestran inquietos en su comportamiento, recelosos como si el padre les hubiese inducido a pensar que el psicólogo más que profesional está de parte de Ivana. Constata que una de las hijas trata de ocupar el papel de madre sobre sus hermanos, sobreprotegiéndolos y ejerciendo un poder total. La mirada de esta menor es fría, distante y la risa que tenia fuera es nerviosa y la hace sin ganas. Cuando le toca el turno a la madre, el psicólogo mueve la caja de pañuelos de papel que está sobre la mesa como intuyendo que Ivana romperá a llorar. Lo hace al poco tiempo, pero hoy deberá aprender a saber decir no. Ella piensa que querer más es decir siempre, sí y le aterra el perder el cariño de sus hijos. Al tener la custodia y por la despreocupación de Gonzalo, ella actúa como padre y madre. Sobre la mesa el psicólogo coloca una hoja impresa con unas pautas de comportamiento que a manera de incentivo le recomienda sitúe en la nevera. Ahí se puede leer… por hacer la cama, por recoger el cuarto, por echar la ropa sucia a la lavadora y el equivalente en puntos. Gracias Daniel Ventura, psicólogo, por tu entrega en resolver tantos casos de hombres, de mujeres, de familias
Ángel  Gil    

domingo, 17 de diciembre de 2017

Reencuentro


Lo buscamos demasiado tiempo. Tal vez debíamos extrañarnos para poner en marcha la película de nuestra vida en aquel punto donde nos quedamos. Y entonces dejar aparte lo que nos fue pasando y mejorar nuestra existencia. Hemos aprendido precisamente desde aquel día en que fuimos capaces de escribir renglones juntos. Tu mirada enciende y tu presencia calma. Entendí en aquella mañana que podíamos empezar a compartir y crear un mundo a la medida que quisiéramos. Todo pasa pero al final nos quedamos tú y yo, en una charla sin horas, en un paseo sin más límite que una vuelta a atrás de unos zapatos. Un día dijimos que solo nuestras manos podían ser capaces de mover el mundo. Y por eso hacemos, nos damos, seguimos teniendo Fe, valoramos a otros y apartamos aquello que no aporta. Juntos: somos, construimos, resolvemos, descubrimos la bondad, ponemos una señal en el camino pero seguimos en el. Gracias por las pequeñas cosas, por tu sonrisa contagiosa, por tu mente limpia  y por volvernos a ver después de tu jornada y la mía, sólo así puedo soportar tu ausencia. Fueron demasiados años los que nuestros raíles se despegaron, los que aquellas cartas que, aún conservo, servían para hacerme creer vivo lo que aún dormía. Llegaría el instante, mientras la distancia luego supimos que no era tanta y debíamos equivocarnos, formarnos sin descanso e ir anhelando el regreso. Un camino de tierra, hecho con pisadas firmes y otras titubeantes, pero en aquel recodo de las ondas y cuando volvimos a hablar del mar, surgió la luz. Cada vez existen más lugares que saben a ti…el mar en atardeceres de agosto, la pizarra con la silueta de un uniforme, esa puerta del Templo que se entreabría o ese parque cuando te dejaba en tu casa. ¿Lo ves?. Si no tenemos amor ya no somos nada
Ángel  Gil      

jueves, 23 de noviembre de 2017

¡Ledezma libre!


El que fue Alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, se ha escapado de la jaula que Chaves y Maduro han convertido a Venezuela. Rica, prospera y libre la tomaron y pobre, sin futuro y encarcelada la ofrecen, mientras ellos, estos sátrapas vestidos de chándales llenan sus cuentas acosta del hambre y la muerte de un pueblo que ya está al borde de la suspensión de pagos. Un ejemplo de lo que no debe ser un país y una vergüenza para toda una comunidad internacional que permite un genocidio. Por eso cuando Ledezma, un nuevo preso político, ha llegado a Madrid ha respirado aire de libertad la misma que esa izquierda ha vuelto a cortar ahora allá, como antes…sandinistas, las checas españolas, el muro de Berlín, los zulos etarras, Cuba, la URSS. Lo que reflejaba Aleksandr Solzhenitsyn en su “Archipiélago Gulag” es a lo que han tenido sometido la dictadura de Maduro a Ledezma como a tantos otros para destruirlos como personas, pero la fe de muchos es lo que ha impedido consumar ese delito. Por eso desde España y viajando por otras partes del mundo, como ya lo hizo antes Lilian Tintori, va a denunciar Antonio Ledezma la verdadera cara de Nicolás Maduro. Merece nuestro apoyo para que de una vez por todas, en esa parte de hispanoamérica, se puedan celebrar elecciones después de liberar a los quinientos noventa presos políticos que abarrotan los presidios venezolanos. Las duras condiciones que soportan se basan en palizas frecuentes, falta de higiene y de alimentos que minan su salud hasta que ante el temor que mueran entre rejas los confinan en arresto domiciliario, como el que ha soportado el primer edil de Caracas desde el 2.015. Con las mordazas no se juega pese a que ciertos políticos y prensa quieren presentar a Maduro como un gracioso personaje cuyos métodos expeditivos son consecuencia de la lucha que mantienen con los que ellos llaman terroristas y que no son otros que una oposición frente al totalitarismo. Hay que analizar las manifestaciones de Antonio Ledezma al afirmar que su nación ya está en el abismo o que jamás pensó que tuviera que emigrar de Venezuela y del ex presidente de Colombia, Andrés Pastrana, una de las piezas claves de la salida del líder venezolano del campo de concentración, quien piensa que su testimonio servirá para dar voz a quienes no la tienen. El prestigio y la razón que le asiste a Ledezma se contrapone a la nula formación y a la fuerza que exhiben desde el Palacio de Miraflores. No estaría de más que a quien se le ha concedido el premio Cervantes, Sergio Ramírez, emplease su verbo desde el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares para reivindicar para Venezuela lo que D. Quijote decía: “la libertad es uno de los mas preciosos dones que a los hombres nos dieron los cielos”. Ángel Gil

domingo, 29 de octubre de 2017

Cataluña: la hora de la Justicia


El 27 de Octubre de 2.017 pasará a la historia como la tarde más triste de España junto al 11 M y los otros atentados de ETA. Nuestro país sintió vergüenza y rabia al ver, de nuevo, como se consumaba lo que los sediciosos se propusieron (dos referendums y la proclamación unilateral de independencia). Mientras España se cubrió de soledad. Ante un golpe de Estado, el silencio institucional se prolongó horas, mientras las calles de Barcelona se llenaban de personas y las banderas nacionales eran arriadas de ayuntamientos de esa comunidad autónoma. Era viernes pero la fiscalía actuará el lunes. ¡Ya todo es tarde, demasiado tarde!. Los golpistas están libres, tanto que uno de ellos, Puigdemont, se paseaba ayer sábado por las calles de Gerona. El 24 de Febrero de 1.981, el teniente coronel Tejero se entregó junto a los guardias civiles a su cargo que asaltaron el Congreso. Tan golpistas como los del parlamento de Cataluña. Los militares acabaron en prisión ¿y estos?. En España hay una legalidad pero en una parte de ella, hay otra, ilegal, y enfrentada a la primera pero que sigue. La ansiada aplicación del artículo 155 de la Constitución debería servir para el restablecimiento íntegro de la Carta Magna pero no por la mera convocatoria electoral. Deseamos que no sea otro error las elecciones autonómicas catalanas dentro ya de cincuenta y tres días, con estos campando por libre y sin que dé tiempo a que quienes han atentado contra las leyes y la convivencia puedan ser inhabilitados y por consiguiente pueden volver a ser candidatos. ¿Podemos llegar a pensar que se ejercerá con libertad el voto sobre todo en los núcleos rurales?. ¿Qué será de los cuerpos y fuerzas de la seguridad del Estado en esa parte de España?. ¿Seguirán recibiendo los guardias civiles y policías nacionales los ataques y las presiones que en el cumplimiento de su deber    vienen soportando?. ¿A quienes obedecerán los mozos de escuadra?. Demasiadas dudas. Estos días observábamos por las noticias la salida de empresas de Cataluña, no todo es el dinero. Hay una enfermedad colectiva que hay que sanar, una crisis que no se soluciona con el dialogo envenenado que nos puede llevar a una reforma constitucional que agrave más la situación. Lo dije en otra columna y ahora me ratifico. Los golpistas deben hablar ante un Juez con su oportuna asistencia letrada y la negociación con ellos, a través de Fiscalía, se llama conformidad. No nos engañemos. Los españoles ayer en Madrid y hoy en Barcelona vuelven a ondear la bandera de todos. Nos sentimos protegidos y unidos por uno de los símbolos de esta vieja y noble nación. Al poco rato de presenciar por televisión el espectáculo de la proclamación de la república catalana hablaba con una amiga de Madrid que vivió largos años en Barcelona y llorando me transmitía su tristeza por todo lo que estaba pasando y lo que es más grave me relataba como percibía el alejamiento de sus amigos catalanes cada vez que viajaban a Madrid. Algo ha pasado y tendremos que buscar el por qué. Con la Ley y solo con ella, sumemos. Ángel Gil           

domingo, 15 de octubre de 2017

La vida a traves de Paco Garcia


Ponerse detrás de una cámara de manera impersonal no es lo que busca Paco García cuando la acoge entre sus manos. Sus valores o su sensibilidad escondida se proyectan ante un hombre, mujer o niño para con ellos y a través de ellos enviar el mensaje. Cuando a nuestro alrededor tanto ruido nos ensordece merece que dedique un tiempo a visitar la exposición de fotografía “Recuerdos” que hasta el día 21 de este Octubre se exhibe en el Real Club Marítimo. Un libro recoge los treinta retratos de Paco García con textos de Pedro Bueno, Virginia Ruiz, Juan Antonio Diago, Lola Vega, Domingo Sandoval, Salva Ramírez, Juan Ignacio Pérez, Inma Galisteo y Ángel Gil. Mire desde todos los ángulos cada foto, y piense que le sugiere. Sumérjase en esas líneas, sin prisas, para visualizar lo que cada autor ha interpretado de las imágenes de García. Siempre llegamos a la conclusión que lo que inicia Paco y transmite a quienes escriben o miran es vida. Mañana, mediodía y tarde de nuestra existencia, llena de risas, amor, brindis, de olvidos, ojos perdidos y profundos, bailes, surcos del tiempo impregnados de experiencias o de futuro en unos primeros pasos. Descubra desde la normalidad de lo cotidiano y en movimiento a esos seres anónimos que parecen abrirse para que intuyamos que han vivido o que les resta por hacer. Vuele y sienta la envidia que nos regala Salva Ramírez. Descifre ese “Todo lo que algún día pensamos se confirmó incierto”, de Juan Ignacio Pérez. Quien sólo apuesta por la ternura “para desmayar los velos del miedo”. Respire con la conciencia pausada mientras observe una vacía silla y lea a Virginia Ruiz, “se fueron, tranquilos, serenos y con cariño”. Ríase como intuye Ruiz Martos de la vida, de la muerte y hasta de los paquetes de tabaco tras ochenta y dos años ahora ocultos tras unas gafas negras. Existencia menor frente a un mar que con una línea recta lo separa del cielo son “demasiadas cosas y demasiados misterios” para no cansarse jamás nos dice Pedro Bueno. El cual ve tan fría la gran urbe para quien lo dio todo que se quedará entre calderos para ver una noche de estrellas mientras de lejos se escuchan los mugidos de los ciervos. Despójese, ahora, de mentiras o de vicios, como receta Lola Vega, de ideas opresoras o de ataduras que evitan expresarse para ser un cómplice en su paisaje. Por ser “tiempo de otoño, es tiempo de besos”. “Tardes de juegos y meriendas”. Observe su silueta en el agua y rómpala con un simple palo. Domingo Sandoval pinta la vida como efímera carrera, como esa risa que ignora la maldad para llenarla de libertad. Y para Diago es frenesí, ilusión, sombra o ficción. Juan Antonio apuesta siempre por elegir por uno mismo. La presencia y la ausencia para Inma Galisteo son efímeras porque al final se vuelve en lo vivido, compartido o en cada persona en la que permaneces. Mientras deseas templar y mandar en el ruedo de tus años, eternamente estarás en ese café con la mujer de tu vida. Añoraras a ese pequeño que pudo ser y no fue. Y persigue a tu yo para que tus días sean una mañana con sol
Ángel Gil

domingo, 1 de octubre de 2017

¡Cataluña libre!


¡Bienvenidos a la república del Puch!. Se puede leer nada más cruzar la frontera.  Una bandera estrellada marca el territorio. A los polis, los llaman mozos. Al Consejo autonómico lo elevaron a Gobierno como si de un país se tratase. Los rótulos de los comercios solo se escriben en la lengua de unos pocos. En el día de reflexión, ¡Colegios abiertos y sin puertas!. ¿Hacen esto porque el frio, en ese lugar, asola y las echan a la hoguera?. No, simplemente es para que las fuerzas ocupadoras o las traidoras no usen silicona en las cerraduras y puedan seguir siendo okupas. En este mundo de aldea pitufa se adoctrina a los peques de la maldad de España, de la propiedad privada y la bondad de las comunas o del golpe de Estado al que titulan libertad de decidir. Los niños van los sábados pre electorales a la escuela y hacen hermosas manualidades pero sobre todo se les saca de sus pupitres para que llenen las calles y vacíen las aulas pegando carteles para que los mayores puedan votar lo que el Tribunal Constitucional declaró ilegal o para invitar a unos señores, muy serios, de tricornio y que visten de verde que se vayan de su república. Los que ocupan avenidas, sin autorización gubernativa, y sorpresivamente faltando a su trabajo gritan repetitivamente como aquellos simios en su planeta. En clase se enseña que la represiva España les roba la pela, el euro, menos una cosa que inventaron con sus largas manos, el tres por ciento para que la capitalona sea bona. Su asamblea autonómica la han cerrado después de las coces a la Constitución con la Ley transitoria.  En Puch, las urnas se importan de otra república, tan democrática como ésta. Inspiradas en cubos de basura, son traslucidas, por lo que al depositar los votos se guarda la intimidad. ¡Para que tanta Ley de protección de datos española!. Lo traslucido es lo que alimenta la democracia, así puedes redondear los votos al alza y sacar pecho. Esto es lo que hicieron muchos alcaldes cuando esgrimieron sus varas, al grito de independencia. Otra monada cinematográfica. Pero los súbditos de Puch ¿son autosuficientes?. Dicen que las multinacionales se irán de la república y que ellos dejarán de ser Europa. Pero siguen mirándose el ombligo. Redondo tampoco les va a salir a los del negocio del futbol, de la liga de las estrellas a tercera regional. Menos recaudación y fuga de piernas de pata negra con balón de oro. Menos mal que con euros todo se arregla, aquellos que son otros voceros de la sedición desean ahora seguir en la selección española o dirigirla para saborear una Eurocopa y retirarse a un dorado paraíso. Y de éste ya poco hablan aquellos que utilizan las iglesias para pedir, entre otras cosas, “por las víctimas de la intolerancia del Estado español”. A la salida colocaron unas huchas para recaudar fondos para los procesados que han recibido multas, entregaban papeletas del referéndum independentista y con el puño en alto cantaban himnos. Releo el pasaje de San Juan… “quitad todo esto de aquí no hagáis de la casa de mi Padre un mercado”. Y esto último es lo que no deseamos cuando se empieza a hablar de negociación. Mejor nos quedamos todos unidos cumpliendo la Ley con Charlton Heston arrodillado en aquella playa mientras elevando sus ojos mira la estatua de la libertad
Ángel  Gil

domingo, 24 de septiembre de 2017

Sor Mayra


Aquel muñeco pintado de blanco que cobraba vida en una pizarra, hoy se ha quedado solo sin su autora y sin su profe. Se llama “Tres pelos”, guarda la línea sin llegar a la anorexia y era el que, desde la superficie del encerado, escuchaba a Sor Mayra y tal vez sabía antes que nadie que problemas o ecuaciones caerían en los exámenes de matemáticas y la solución a ellos. Fue viajero, lo mismo lucía en las aulas melillenses que allá donde la Hermana fuese destinada. Seguro que, “Tres pelos”, resurgió en Santo Domingo, al otro lado del Atlántico, recreado de la mano de Sor Mayra para pintar alguna sonrisa morena. Esta religiosa de las hermanas franciscanas de los Sagrados Corazones emprendió allá donde un día nació su viaje más largo a mediados de Septiembre. Estoy convencido que en la tarde de su vida cuando haya llegado a las puertas del Cielo, San Pedro le ha permitido que pase con un pizarrín y su “Tres pelos” y aun ligera de equipaje habrá superado cum laude el examen del amor. Tuve la suerte de conocerla allá por el 2.006 y de apreciar como abría las puertas de su casa y de su corazón para escucharte y darte un fraterno consejo. Conectamos de inmediato y jamás me dejó indiferente. Aquella frase de la Beata Madre Carmen «Cuando miro al cielo, se acrecientan mis deseos de ir por esos mundos a enseñar a las almas a conocer y amar a Dios» lo hizo suyo Sor Mayra. De mente abierta era de esas religiosas que no están en la vida para ser espectadoras sino para implicarse con otros e ir sembrando las enseñanzas del hombre más importante de la historia del mundo. Su sonrisa y ese acento dulce de su Santo Domingo natal iba regalándolo a quienes se encontraba en su camino. Y este le condujo un día a Melilla para permanecer muchos años en el colegio de las monjas de la calle Lope de Vega y en el de la carretera de Farhana. Su paso firme de mujer recta aún parece resonar en los pasillos tatareando como siempre Quisqueya, el nombre taino de su vieja isla. Muchas generaciones melillenses se han fascinado con aquel muñecote de limpia y amplia frente que cada mañana servía para despertar a los alumnos con su sonrisa o con su enfado. Este verano Yanka, Edison y sus hijos, una querida familia del Colegio, volvieron por vacaciones a la República Dominicana y fueron a visitar a Sor Mayra. Le llevaron objetos personales de melillenses y entre ellos una carta nuestra y fotos. Yanka nos envió por whatsapp las que se hicieron con ella. Aun en la pantalla del móvil transmitía un halo de bondad de un ser especial que pasó a nuestro lado haciendo el bien. Ángel  Gil